La piel es el órgano
más extenso de nuestro cuerpo,
sus principales funciones son:
La protección de nuestro organismo; funciona como barrera
evitando el paso de micro-organismos y agentes contaminantes. Mediante
la melanina nos protege de las agresiones solares y gracias a la
hipodermis estamos protegidos contra traumatismos.
La función sensorial nos permite comunicarnos con el medio
que nos rodea.
Es termo-reguladora, permite mantener nuestro cuerpo a 37ºC
en cualquier clima.
Tiene una función inmunológica, alerta al sistema inmunológico
evitando que los agentes alergenos lleguen al interior de nuestro
organismo.
Depura nuestro cuerpo de toxinas a través de las glándulas
sebáceas y sudoríparas.
Y finalmente su función estética contribuye a nuestra
imagen.
Mantener tu piel en buenas condiciones, no sólo te hace lucir
mejor sino que es saludable para ti
La piel envejece debido a un proceso natural
genéticamente
programado donde existen modificaciones en nuestro cuerpo
debido al paso del tiempo a partir de los 23 años. Este proceso provoca que las capacidades
de reparación, de formación de enlaces y estructuras, de
neutralización de radicales libres y de desintoxicación
de la piel vayan disminuyendo.
El envejecimiento prematuro de la piel es provocado
por el exceso de exposición a factores como el estrés, el sol, la contaminación,
los radicales libres, el alcohol, el tabaco, los climas extremos así como
por una mala alimentación, la utilización de productos
inadecuados e inclusive por las enfermedades. Todos estos factores deterioran
la piel cuando no son contrarrestados, es por ello que el cuidado diario
de tu rostro y manos, que son las zonas más expuestas de tu piel,
es indispensable para mantener la salud y el resplandor de tu piel.
En Blomst Facial Care, te ofrecemos contrarrestar el envejecimiento
prematuro y restaurar el equilibrio de tu piel mediante un programa facial
personalizado.
El
primer signo de envejecimiento de la piel es la deshidratación,
cuando la taza de hidratación de la piel desciende, todos los
procesos se ven afectados y se desencadena un deterioro general.
Comienzan a aparecer finas líneas de expresión a nivel
de la epidermis (capa superficial de la piel) debido a la deshidratación
que si no son atendidas oportunamente se transformarán en arrugas
profundas.
Posteriormente la pérdida de tonicidad y firmeza se presentan
por la falta de actividad celular y de nutrientes que permitan la formación
de fibras y proteínas de unión conocidas como fibronectina
y septum fibroso que contribuyen al anclaje de la piel.
La aparición de arrugas tiene su origen a nivel de la dermis
(segunda capa de la piel) debido a una deficiencia de fibras de sostén
como el colágeno, la elastina y reticulina y a la falta de moléculas
como el ácido hialurónico y los GAG’s cuya función
es mantener la viscosidad y turgencia adecuadas de la substancia fundamental.
Llega un momento en que debido a la falta de estrógenos en el
organismo, las funciones y el metabolismo de la piel se afectan de mayor
manera, agudizando los signos de envejecimiento e inclusive adelgazando
la piel.
Es por ello que al mantener tu piel bien hidratada y al aportarle los
nutrientes que requiere de acuerdo a sus necesidades en cada etapa de
tu vida, te permitirá mantener tu piel en condiciones óptimas
tanto de salud como de belleza.